Formación

Las notas musicales en el pentagrama – Guía 2019

By septiembre 10, 2019 No Comments

Si apenas estás iniciando con este tema, posiblemente en los textos siguientes verás palabras o expresiones que no vas a entender, pero poco a poco se irán explicando a lo largo de este escrito.

Al desglosar la palabra “pentagrama”, hay que notar que “penta” se refiere a cinco, y “grama” se refiere a escribir.

Por ende, está compuesto por cinco líneas y cuatro espacios, los cuales son la base donde se escriben las notas y los signos musicales. Las líneas son horizontales, rectas y se enumeran de abajo hacia arriba en forma ascendente.

Cada línea y espacio tiene su nombre dependiendo de la clave musical en que se esté leyendo, y de esta forma la nota musical también tendrá su nombre dependiendo del lugar en que esté en el pentagrama.

Existen 7 notas musicales, que son: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si.

Estas notas tienen sus variaciones tonales, variando según la posición en el pentagrama y el cambio que tengan por los otros signos que aparecen en el mismo.

Claves Musicales en el Pentagrama y Cómo Leerlas

Estas claves son un signo que define cómo será leído el pentagrama, dando un nombre a una de las cinco líneas que servirá como punto de referencia para nombrar a las demás líneas y espacios.

Las claves musicales siempre se ubican al inicio del pentagrama, pero en ocasiones puede estar a la mitad de la partitura si la obra lo amerita.

Existen tres claves musicales: Sol, Fa y Do.

La clave de Sol

Es reconocida con la letra “G” en el cifrado o connotación musical (cada nota tiene su letra correspondiente, como las que se ven al tocar otros instrumentos como guitarra o cuatro).

Esta clave de Sol está situada en la segunda línea (recuerda que se lee o cuenta de abajo hacia arriba), por lo que la segunda línea tendrá el nombre de Sol.

Sol es usual para tonos agudos, por lo que mayormente es usada por instrumentos como el violín, la flauta, clarinete, el oboe, el piano y algunos instrumentos de percusión.

Siguiendo con la regla de leer el pentagrama de abajo hacia arriba, así serán nombradas las notas.

Por ejemplo, se está leyendo en clave de Sol, por lo que al leerse de forma ascendente, la segunda línea se llama Sol, el espacio que sigue se llamará La y la tercera línea, Si.

Las líneas y espacios que quedan debajo del punto de referencia de la clave serán nombradas de forma descendente. Es decir, si la segunda línea se llama Sol, el espacio anterior se llamará Fa y la primera línea se llamará Mi.

Entonces, quedará de la siguiente manera: las líneas serán Mi, Sol, Si, Re, Fa; y los espacios Fa, La, Do, Mi.

Si unes ambos –líneas y espacios– tendrás una sucesión de notas en forma ascendente: Mi, Fa, Sol, La, Si, Do, Re, Mi, Fa.

Notarás que no inician ni terminan con Do, como se mencionó al inicio o como lo habrás escuchado tantas veces. Pero no hay inicio ni final único en las notas musicales, esto dependerá de la escala que se esté haciendo o –en este caso– la clave que se esté leyendo.

Otro punto a considerar es que a medida que las notas musicales estén ascendiendo, la tonalidad será más aguda, y mientras esté descendiendo, el tono es más grave. Es por esto que aunque se repita el nombre de las notas, estas serán de tonalidades distintas.

De la misma manera, ambas notas tendrán formas distintas para ser tocadas en el instrumento.

La Clave de Fa

–reconocida con la letra “F”– está ubicada en la cuarta línea, por lo que se repite la acción anteriormente mencionada.

La cuarta línea será denominada Fa como punto de referencia, el espacio siguiente Sol y la línea siguiente La. Asimismo, bajando desde la cuarta línea, bajas una nota a la vez: Fa – Mi – Re.

Así que las líneas serán: Sol, Si, Re, Fa, La; y los espacios La, Do, Mi, Sol.

Esta clave al ser empleada para generar tonos graves, es usada por los instrumentos más graves entre la cuerda frotada, como el violonchelo y el contrabajo; así como los instrumentos más graves de viento y en ocasiones algunos instrumentos de percusión: tuba, trombón, fagot, platillos.

La clave de Do

–o la nota Do– es reconocida en la connotación musical con la letra “C”, y es usada para interpretar tonos intermedios. Más grave que la clave de Sol pero menos que la clave de Fa.

Está ubicada en la tercera línea y se usa principalmente en violas y mandolas, a veces en el trombón alto, oboe y flauta dulce.

Sus líneas quedan de la siguiente forma (intenta nombrarlas antes de leer cuáles son): Fa, La, Do, Mi, Sol; y sus espacios Sol, Si, Re, Fa.

Líneas Adicionales en las Partituras

Casi todas las partituras tienen líneas adicionales, ya que cinco líneas no bastan para los tonos graves o agudos que la obra exige.

Estas líneas adicionales representan la altura correspondiente de las notas graves o agudas que están fuera del pentagrama y son ligeramente más largas que la cabeza de las notas.

Así que sigue la misma regla: si la línea adicional está más arriba, se denomina a la nota de forma ascendente dependiendo de lo alto que esté; por el contrario, si está más abajo, se le denomina de forma descendente.

Partes de un Pentagrama

Si bien se ha mencionado acerca de la línea y los espacios, el pentagrama se divide en compases.

Un compás se determina según la unidad de compás y unidad de tiempo que son representadas en forma de una fracción (¾) al inicio del pentagrama, justo después de la clave musical.

Cada partitura está segmentada en varias partes que son llamadas compases, y en el caso de que la unidad de compás y tiempo indique que es ¾, después de tres tempos se hará una división con una línea vertical para dar inicio a otro compás que también tendrá 3 tiempos.

Entonces, el número superior es la unidad de compás y el que determina el tiempo que tendrá cada compás para segmentarse, y el número inferior, llamado unidad de tiempo, es el que determina cuál figura musical se tomará como unidad de tiempo.

En caso de ser ¾, el pulso o tempo de la obra será medido en negras.

Figuras Musicales en la Partitura

Las figuras musicales son siete (o nueve): redonda, blanca, negra, corchea, semicorchea, fusa y semifusa.

Es muy probable que hayas visto que los músicos tienden a hacer un conteo antes de empezar a tocar, algunos mentalmente y –en caso de las orquestas– el director hace algunos movimientos con la batuta.

Esto es para determinar el tiempo. Todo en la música es matemático, y tocarlo tal cual dice en la partitura es lo que da ritmo a la música.

Ahora, antes de mencionar las figuras musicales, debes saber qué es el tiempo en la música.

A la velocidad de la obra o canción se le conoce como “tempo” o tiempo, por lo que en la partitura generalmente viene marcado un tempo como referencia que determina la duración de cada compás.

Algunos serán marcados más lento mientras que otros más rápido, por lo que decir “4 tempos” nunca será igual en todas las obras.

Además, vale la pena mencionar que las figuras musicales constan de tres partes: corchete (parecida a la virgulilla de la ñ), la plica (el “palito”) y la cabeza (la parte redonda).

Cada figura en el pentagrama tiene una duración distinta, y es de la siguiente manera:

Redonda

Tiene una duración de cuatro tiempos, y es reconocida por ser un circulo en blanco, similar a una “O” pero un poco más ancha. Esta es la figura musical de mayor duración dentro del pentagrama y la única que no tiene plica o corchete.

Blanca

Tiene una duración de 2 tiempos, y puedes reconocerla al tener la cabeza (un círculo) en blanco con una plica. La blanca vale 2 tempos, por lo que si sumas dos de ellas, valdrá lo mismo que una redonda.

Negra

Es muy similar a la blanca, pero en vez de que la cabeza esté en blanco, estará de color negro –buen truco para no olvidar su nombre–. La negra vale 1 tiempo, así que dos negras valen una blanca, y cuatro negras valen una redonda.

Corchea

Se acorta más la duración de la nota, siendo medio tiempo esta vez. Así que dos corcheas son igual a una negra. La figura de la corchea es igual a la negra pero tiene un corchete.

Semicorchea

1/16 de tiempo, dos semicorcheas valen 1 corchea, 4 semicorcheas valen 1 negra. Es similar a la corchea pero con dos corchetes.

Fusa

1/32 de tempo, por lo que 2 semicorcheas son 1 corchea, 4 semicorcheas son 1 negra. La figura continúa siendo similar, pero con tres corchetes.

Semifusa

Esta vez la figura cuenta con 4 corchetes, y dura aún menos que la fusa, suena más como “un pellizco” dependiendo de la velocidad de la obra.

Además, están las garrapateras y semigarrapateras, que son mucho más cortas y rápidas que las figuras anteriores.

Esto es solo lo básico en la teoría para aprender a leer una partitura, puesto que además de notas musicales, figuras musicales, claves y tempos, hay signos que aparecen en las partituras, están los silencios de cada nota, así como las diferentes unidades de tiempo y compás que existen.

Igualmente, hay partituras que usan dos claves, en las que el músico debe leer en ambas en una misma obra.

Pero después de saber la teoría y pasar a la práctica de este, no querrás parar hasta poder entender todo lo que se te muestra en la partitura.

Author Luis Bassols

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